Se dice que somos los fantasmas del futuro de nuestros hijos. Recuerdos que se clavarán en algún lugar recóndito de su -todavía- débil memoria y se volverán borrosos con el paso del tiempo. En nuestra mano está el que esos recuerdos frágiles pero indelebles se conviertan en los más felices que tenga jamás.
Nueva toma extraída de la sesión improvisada en el mes de Julio para la conmemoración de los tres meses del pequeño Iván.
Fotografía a contraluz tomada en Canet d'en Berenguer (Valencia) con una Cámara réflex digital Canon EOS 1300D.
7 de Julio de 2020.






