7 de julio de 2020
DETRÁS DE LA ESCULTURA
La belleza de aquello que no vemos o no solemos fijarnos. Ese juego de luces y sombras que dibujan la perfección de unas texturas y unos pliegues que se esconden a la mayoría de las miradas.
Lo que no se ve también existe, y puede ser igual de bello que aquello que apreciamos a simple vista. Sólo tenemos que aprender a obsevar.
Fotografía tomada con una cámara réflex analógica. Utilizando película en B/N y positivada a mano sobre papel fotográfico kodak.
Parque de viveros (Valencia).
Año 2005.
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